abuso

Annus horribilis

Lamento no poder felicitar a nadie el próximo año 2015.

La razón es que, ni vamos a mejor, ni se columbra mejoría.

Tenemos el más execrable de los gobiernos, que ha conseguido superar la natural estulticia del anterior con las más perversas políticas cuyas consecuencias son y serán catastróficas. Como principales responsables de nuestras actuales y futuras desgracias y pesares, no deberíamos consentir que salgan impunes.

La propiedad intelectual es un concepto absurdo: no se puede poseer nada inmaterial. Es un esperpento caduco de tiempos remotos que sirve de disculpa para imponer una ley medieval y autoritaria que el día 1 de enero proyectará nuestro país a cotas democráticas similares a las de Corea del Norte, China o Cuba.

Para alcanzar los niveles de censura y autoritarismo "bolivariano" no necesitamos a Podemos, basta con dejarle hacer impunemente a este gobierno despreciable y emético. Por mencionar sólo algunas de sus virtudes.

Machismo, del de siempre

Escribe Roberto L. Blanco Valdés hoy en La Voz de Galicia un artículo que titula "El machismo que no cesa" sobre una epidemia discotequera de felaciones por copas. Sus reflexiones son acertadas, aunque se me antoja que algo incompletas. Con todo, creo que pone el dedo en la llaga cuando dice: "Hay muchas formas de machismo, y las peores suelen ser aquellas que hoy se presentan bajo la coartada de la modernidad y la libertad." Para que la frase quede redonda habría que cambiar "hoy se presentan bajo" por "se imponen con" y “suelen ser” por “son”, ya que la humillación y el desprecio se dan, en estos casos, por partida doble. Creo que es innecesario explicarlo a quien sepa comprenderlo. Y lo contrario.

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