Psicología

Recursos de los comunicadores eficaces

Resumo esquemáticamente "5 Habits of Truly Amazing Communicators":

  1. No digas "pero", cámbialo por "y"; suma en vez de objetar.
  2. Céntrate en los hechos, no en opiniones o suposiciones infundadas.
  3. Evita justificar tu postura, perjudica la comunicación.
  4. Utiliza los silencios tan deliberadamente como las palabras.
  5. Aplícate en considerar el punto de vista de los demás.

Peor que la corrupción

Cuando en Mayo de 2011 nos presentamos con La AVE a las elecciones municipales, centramos nuestro programa en la idea de que el déficit democrático y la corrupción se realimentan en un paradigmático círculo vicioso. Planteamos que la primera medida consistiría en comprender y asumir que la corrupción es una característica sistémica inevitable. Así, en vez de buscar suprimirla, la mejor estrategia recomendaría intentar reducirla hasta niveles tolerables. Para conseguirlo, la solución sería más democracia, incrementando la participación ciudadana en las decisiones de gobierno.

Bonito plan, si la realidad no se empeñase en desbaratarlo. Tres años y dos elecciones han bastado para demostrar su imposibilidad por dos razones elementales:

  1. No se le puede pedir a un sistema corrupto que emprenda acciones correctoras en contra de sus intereses. Haría falta una presión incorruptible e independiente que no parece fácil conjurar.
  2. Alternativamente se demuestra que una mayor participación ciudadana no conduce a una mayor racionalidad en la toma de decisiones. A lo que conduce es a una mayor visceralidad en la reacción ciudadana, porque es más fácil indignarse que pensar; actuar que razonar.

Pero lo peor no es que la terapia propuesta no pueda funcionar, lo peor es que el diagnóstico es erróneo. El primer problema de la democracia, como de la vida misma, no es la corrupción, algo que podríamos considerar un desorden en la consecución del propio provecho del que nadie está completamente libre y donde las diferencias críticas están en las magnitudes y dimensiones.

Lo peor es, hoy lo veo claro, la traición. La quiebra de la lealtad puede ser más o menos comprensible, pero siempre es imperdonable. El abuso de confianza es, a diferencia de la corrupción, una afrenta personal. Y precisamente por eso en nuestras manos está la posibilidad y la obligación de penalizarla. Especialmente en el caso de que se aprecie alevosía.
 

¡Sal de mi cabeza!

A veces le damos demasiadas vueltas y no podemos parar, no se nos va de la cabeza: Es un pensamiento, un suceso, una persona... que se instalan y apoderan de nuestra mente convirtiéndonos en obsesionados rumiantes.
Cada ser humano es un mundo y todas las circunstancias son diferentes por mucho que se parezcan pero, si reflexionamos honestamente, encontraremos sentimientos subyacentes de temor, vergüenza o culpa. Reconocer y admitir las causas es un requisito para alcanzar una solución satisfactoria.
Cuando nuestros pensamientos se traban en un bucle ingrato del que buscamos una salida debemos reorganizar nuestras prioridades. El pensamiento recurrente bloquea la respuesta al atascarse en la deliberación previa a la toma de decisiones.
Podemos encontrar alivio provisionalmente con la técnica de la distracción, desviando la atención hacia alguna actividad convenientemente absorbente, como las tareas que exigen una atención moderada, con complicación limitada (es preferible cambiar de tarea a realizar una tarea demasiado compleja) y un poco de ejercicio físico prolongado. También puede servir alguna forma de meditación.
Una solución permanente, sin embargo, necesita mayor planificación, dedicación y esfuerzo.
Un primer paso es simplificar el problema, reducir los factores que intervienen, podar las alternativas que consideramos, desechar los peores escenarios…
Un segundo paso consiste en dividirlo en partes manejables e independientes en la medida de lo posible.
Cuando nuestra obsesión la causa un dilema, podemos cambiar nuestra posición o distancia con respecto a las alternativas, lo que puede conducir a una evaluación diferente de los pros y contras, o a una reponderación de los sentimientos en conflicto, ayudándonos a elegir.
También cabe la posibilidad de desechar todas las alternativas, algo así como hacer borrón y cuenta nueva. De esta manera reenmarcamos el problema, trocando el deseo por resignación. El inconveniente es que esta opción puede conducir a alguna forma de duelo.
Finalmente queda una solución drástica, aunque no siempre aconsejable, consistente en atajar el proceso cortocircuitando el conflicto, omitiendo la decisión y saltando directamente a la acción, lo que convierte toda deliberación en inútil.
 

Machismo, del de siempre

Escribe Roberto L. Blanco Valdés hoy en La Voz de Galicia un artículo que titula "El machismo que no cesa" sobre una epidemia discotequera de felaciones por copas. Sus reflexiones son acertadas, aunque se me antoja que algo incompletas. Con todo, creo que pone el dedo en la llaga cuando dice: "Hay muchas formas de machismo, y las peores suelen ser aquellas que hoy se presentan bajo la coartada de la modernidad y la libertad." Para que la frase quede redonda habría que cambiar "hoy se presentan bajo" por "se imponen con" y “suelen ser” por “son”, ya que la humillación y el desprecio se dan, en estos casos, por partida doble. Creo que es innecesario explicarlo a quien sepa comprenderlo. Y lo contrario.

Comparación de psicoterapias

Acaba de aparecer el Monográfico: “Investigación social en torno a los imaginarios sociales”, coordinado por Juan Luis Pintos y Felipe Aliaga, en la Revista de Investigaciones Políticas y Sociológicas - RIPS, Vol. 11, Nº 2, 2012. En este número especial se presentan diversos trabajos de los investigadores de GCEIS que fueron expuestos en el seminario que llevó el mismo nombre, realizado en la USC en noviembre de 2011.

Pueden ser de interés para psicodramatistas y psicoterapeutas en general los artículos titulados "Análisis sociocibernético del discurso. La explotación de datos y los procedimientos informatizados en las investigaciones sobre Imaginarios Sociales. Un caso", de J. L. Pintos y Juan R. Marticorena e "Imaginarios sociales de la enfermedad mental" de Manolo Torres.

Descarga de la revista

Carta de Marisol Filgueira

Como Coordinadora e Investigadora Principal del proyecto PI080415, “Psicoterapias: análisis de procesos y resultados”, presentado a la Convocatoria 2008 de Proyectos de Investigación en Salud del Fondo de Investigación Sanitaria, Instituto de Salud Carlos III, Ministerio de Ciencia e Innovación (Resolución Mº Sanidad y Consumo, BOE 65, 15 marzo 2008, p. 15809) http://www.isciii.es/htdocs/aes/pi/pis.htm, el cual se ajusta a las siguientes líneas:

Carta del COP Galicia

En Santiago a 9 de octubre de 2008

Sr. Dn. José Jerónimo Navas Palacios
Director del Instituto de Salud Carlos III

Estimado Sr.:

En fecha reciente hemos conocido la resolución recaída sobre el proyecto PI080415 “Psicoterapias: análisis de procesos y resultados”, presentado en la convocatoria 2008 de proyectos de investigación en salud del Fondo de Investigación Sanitaria, Instituto de Salud Carlos III, Ministerio de Ciencia e Innovación (Resolución Mº Sanidad y Consumo, BOE 65, 15 marzo 2008, p. 15809).

Después de la lectura de los motivos para la denegación de apoyo a la citada investigación  nos sentimos en el derecho y obligación de valorar dos de los mismos, desde la consideración de que los demás que se citan forman parte de aquello que, aunque opinable, es potestad legítima del evaluador ponderar y decidir en uso de las facultades que le han sido delegadas.

Así son las cosas…

Formo parte de un grupo de investigación que intenta desarrollar un proyecto comparando algunas formas de psicoterapia. Por eso, la coordinadora del proyecto solicitó, en la debida forma y plazo, una financiación al FIS (Fondo de Investigación Sanitaria). Recientemente hemos recibido una cordial denegación de ayuda.
Particularmente, no puedo evitar expresar mi agradecimiento y reconocer públicamente los desvelos de los audaces responsables de la valoración de nuestro proyecto, que, en su modestia, prefieren permanecer en el anonimato para evitar, sin duda, los agasajos que tan justamente merecen. Y es que, pudiendo simplemente denegar nuestra solicitud con seca sobriedad, nos hacen la deferencia de explicarnos qué es lo que hemos hecho mal y nos señala el puesto que debemos ocupar y del que nunca debimos habernos movido.
El nivel de comprensión del proyecto que presentamos y la profundidad de los conocimientos de la metodología de análisis cualitativo ha permitido al equipo evaluador desarrollar mentalmente la investigación y extraer sus exiguos resultados sin necesidad de que un equipo investigador de bajo nivel pierda su miserable tiempo, con el consiguiente ahorro presupuestario.
Por otra parte el buen estilo y entrecortado gracejo con que un órgano de la administración se dirige a los administrados es siempre tan conmovedor como entrañable.

Sistemas

El nivel físico

Los datos y fechas que se usan a continuación se corresponden con las aproximaciones más aceptadas por la ciencia actualmente. Aunque estos valores cambiasen en el futuro, las argumentaciones que se exponen no se verían afectadas sustancialmente.

El nivel I o físico existe desde el principio de los tiempos, hace unos 13.700 millones de años. Las condiciones para la formación de un sistema solar con un planeta como la Tierra, con elementos pesados y radiactivos fabricados por varias generaciones de estrellas, no se dieron hasta hace 4.600 MA y tan solo 200 MA de años después ya se registran indicios de vida. Es decir, que tuvieron que transcurrir 9.300 MA desde el Big Bang para que se diesen las circunstancias que posibilitaron el surgimiento de la vida en la Tierra, hace unos 4.400 MA. Si condensamos la historia del universo en sólo una hora, esta fase prebiótica ocuparía poco más de 40 minutos.

Este nivel físico se caracteriza por la pasividad en las operaciones de proceso de información. Pero los flujos y transformaciones de energía no se realizan ni en una dirección cualquiera ni en una estrictamente determinada, sino en alguna de entre un rango de probables. Por eso, siguiendo la flecha entrópica de un proceso es posible, hasta cierto punto, tanto pronosticar su evolución como reconstruir su historia. Es cierto que son operaciones muy diferentes y por eso los métodos que se utilizan también lo son. La reconstrucción de la trayectoria no se basa en la experimentación ni la predicción, sino en el análisis de vestigios, informaciones parcialmente deterioradas o enmascaradas por el ruido que precisan de restauración, contextualización e interpretación.

Facilita la elaboración de estas retrospectivas el hecho, ya mencionado pero crucial, de que los sistemas no están separados ni aislados, por lo que interfieren entre sí y perturban otros sistemas próximos, con lo cual los vestigios se multiplican.

Estos vestigios son informaciones residuales, rastros de los flujos y transformaciones de energía indeseados e indeseables. Son indeseados porque no responden a un propósito y son indeseables porque, desde el punto de vista de la eficacia del sistema, pueden considerarse como ruido.

Tal vez sea oportuno abundar un poco sobre todo esto: la información existe en paquetes donde la señal se presenta inevitablemente acompañada de cierta cantidad de ruido. La proporción entre ambos disminuye con el tiempo, porque la señal se deteriora convirtiéndose en ruido, con lo cual la información va perdiendo fiabilidad a la par que la entriopía aumenta. La confiabilidad de un sistema tiene que ver con su eficacia, es decir, con la relación entre señal y ruido de la información producida, y su calidad, que es la forma y rapidez con que se deteriora.

No debe caerse en el error de suponer que hay formas de energía privilegiadas o “mejores”, ya que depende de la naturaleza de cada sistema que una forma sea preferible a otra. Consideremos como ejemplo el caso concreto del calor: en términos generales, la transformación de un porcentaje de energía en calor puede considerarse como una pérdida y por tanto como ruido. Pero no siempre es así, en ocasiones lo que se busca es producir calor y, en ese caso, transformar en una energía distinta implica un detrimento de la eficacia, un despilfarro y, en consecuencia, una producción de ruido.

Para ilustrar la diferencia entre eficacia y calidad, consideremos la diferencia entre un termo, orientado hacia el mantenimiento de la calidad, y un refrigerador, más orientado hacia la producción. Ambos son sistemas que operan con la energía en forma de calor, pero prácticamente aquí acaban sus semejanzas.

Ya se ha dicho que no hay materia sin energía (ni energía sin materia) y una parte de esa energía se conserva en las formas. Las formas no son completamente casuales porque siguen sus propias leyes de formación y transformación. Por eso, observando las formas y sus cambios se puede reconstruir la trayectoria entrópica. Saber reconocer las desviaciones acontecidas, conjeturar sobre las causas e interpretar las consecuencias permite, en definitiva, elaborar un método para analizar dichos vestigios.
 
El conocimiento de las leyes de la forma permite interpretar los vestigios en que se basan, por ejemplo, los astrónomos para explicar la presencia de la Luna o los geólogos la del Gran Cañón del Colorado.

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