Memética

Sobre memes, memeces y memos

Antropoias

Copio a continuación un fragmento de una noticia de prensa

El grupo cultural Escoitar.org utilizará esta noche en los jardines de Méndez Núñez, una de las zonas donde los jóvenes de A Coruña practican botellón, un aparato acústico conocido como mosquito, que emite un sonido muy desagradable solo audible para los menores de 30 años y que en otros países se utiliza para disgregar grandes concentraciones de gente. Esta actividad, que se enmarca dentro de la segunda edición del programa municipal de Outonarte, pretende ser un acto de denuncia sobre este tipo de «tecnologías sonoras de control social» que «demonizan y criminalizan a la juventud». El organizador del taller, el antropólogo y artista sonoro Chiu Longina, explicó ayer que el mosquito se utilizará como «una herramienta para generar debate», pero en ningún caso como una fórmula experimental para su posterior implantación en la ciudad o para fomentar su uso.

¡Boicot a Telecinco!

Lo ha conseguido: ha patentado la mierda y ahora tiene derechos de autor. Es lo que tiene la estupidez, que es muy fácil de cultivar y crece deprisa y con facilidad. Lo que empezó como una especie de guasa, una tomadura de pelo de rebote con un programa de humor de otra cadena, pretende extenderlo urbi et orbi. Y por lo que parece, algún juez le da la razón. No sé si el juez en cuestión se ajusta a derecho en su fallo, ni me importa. Lo que me importa es que no responde a juicio ni a sensatez.

Por eso me he hartado definitivamente. He decidido suprimir la infame cadena cacacinco (&co) de mi mando a distancia. La principal promotora de la telebasura en nuestro país, la de las mamachichos y la del Gil pontificando orondo en bañador, la que entrevista a delincuentes pagándoles indecentes cantidades que ofenden a casi todos, la que paga a taradas con síndrome de estoeselcolmo, la que nos obsequia con basura como gran hermano, operación triunfo, la noria, la Quintana, la Campos... (Repásese su programación si se consigue contener las náuseas...) Pura y abyecta basura.

Como he decidido en firme no volver a sintonizar esta cacadena (&co), voy a solicitar de los controles de audiencia que respeten mi decisión y no me ignoren. Por ello, quiero que en el futuro, cuando publiquen las audiencias de cacacinco (&co), expliciten tras sus resultados "menos uno" para representar mi pronunciamiento. E invito a todos los que estén de acuerdo conmigo a que hagan lo propio. Porque hay otras cadenas y no se puede permitir que una tenga el monopolio del abono orgánico. En resumen:

¡Boicot a cacacinco!

Estafas televisivas

Aunque el objetivo de esta sección es, entre otros, evidenciar los abusos y la estúpida forma en que la publicidad manipula a la audiencia, en esta ocasión me referiré a uno de sus más abyectos acompañantes. En efecto, el espacio televisivo, con todos los avances de una TDT a pedales, está poblado de publicidad, con su variante de tele-tiendas, además de juegos y participaciones telefónicas entre los que se salpican fragmentos de, por este orden, retransmisiones deportivas, repeticiones de telefilmes, gallineros rosa, noticieros prefabricados, algún largometraje reemitido y más concursos en sus cada vez más retorcidas variantes causadas por una delirante persecución de la originalidad.

O tempora, o esnobs!

Pues efectivamente, en una carrera imparable hacia el desprestigio galáctico y más allá, algún mentecato ha propuesto la kakapedia para el premio Príncipe de Asturias.

Francamente, sería decepcionante, aunque no sorprendente, que se lo concediesen.

La historia nos dice que algún mecanismo no funciona bien en la adjudicación de estos galardones: Un impresentable y rubicundo vendedor de coches usados embaucó al jurado con sus oropeles de autobombo en el 2007. No sirve de atenuante que la Academia Sueca acompañase en tal singladura. Pero, tras unos meses ¿qué ha sido del carismático telepredicador? Sencillamente, levantó la caja, cerró el tinglado y voló como el viento (estaba cantado). ¿Y la legión de pseudointelectuales reclutados para la causa? Han vuelto a sus recaudaciones, subvenciones y, en algún caso esporádico, ocupaciones.

En fin ¿Qué es la kakapedia? ¿Merece el premio de la Comunicación? Bueno, a lo mejor merece el premio, al igual que lo merece Carmen Sevilla. Es todo demasiado complejo, demasiadas incertidumbres, demasiadas incógnitas. Y total ¿qué mas dará?
 

Vulgarización

Hitos en la historia de la escritura

La invención de la escritura no fue un asunto baladí. Sus comienzos fueron oscuros, probablemente en las cavernas, sin ningún “I+D+I Team” ni nada.

Desde el principio se hizo evidente que la idea no prosperaría hasta que se desarrollase una versión de sobremesa, porque los muros y las losas eran poco ergonómicos y su manejo exigía del usuario una considerable fortaleza.

Aunque las tablillas de arcilla supusieron un gran avance al permitir que una publicación modesta se pudiese transportar con una reata, incomprensiblemente esta implementación no fraguaba en el mercado.

Picasso nació muerto

¡No respiraba! Un momento... Ahora que lo pienso ¡Todos lo niños nacen muertos, porque no respiran! Pero entonces va su tío, galeno a la sazón, le echa humo de puro en la nariz y ¡resucita! Esta hermosa anécdota se conoce porque... alguien se habrá ido de la lengua.

Imaginemos la situación: asiste a la parturienta su hermano mientras se fuma un habano. Tras el parto, el tío diagnostica: ¡t'a muerto, que no respira! Y entonces, le viene la inspiración y decide intentar algo... ¿Masaje cardíaco? ¿Respiración artificial? ¿Unos cachetitos en las nalgas? ¡Qué-vul-ga-ri-dá! Le soplo humo de tabaco que es muy sano y resucita a los muertos y ¡Cof, cof! ¿Qué te dije?

¡A por los publicistas telentudos!

Mientras termino otros artículos que estoy preparando no puedo sustraerme a la tentación de ir lanzando algunos dardos envenenados a medida que me van provocando.

La memética puede alcanzar eventualmente una de sus máximas expresiones en la publicidad. Como autodefensa ante sus reiteradas e injustificadas agresiones, iré comentando algunos de sus éxitos más logrados.

Por ejemplo, va un publicista y dice: ¿Por qué un parquímetro tiene que parecer un parquímetro? La respuesta es tan obvia como estúpida la pregunta: si un parquímetro pareciese otra cosa, como por ejemplo un dispensador de condones, sólo recaudaría por las noches, y no demasiado. La prueba del nueve del argumento es que por eso los parquímetros los diseñan ingenieros industriales y no publicistas.

Kakapedia

Cuando empecé con lo de las cuatro gracias de la vulgarización no sospechaba que me aventuraba en un universo sin límites.

A medida que avanzaba, aumentaban las dificultades para seleccionar un candidato entre tantos proliferantes maestros.

Pero además de los conocidos artistas individuales, hay colectivos más o menos anónimos que urden sus tramas desde posiciones de privilegio autoadjudicado.

La Wikipedia en español es una mierda, dicen. Sus razones tendrán. Hace tiempo comenté (y anoté sin el menor resultado) un cierto defectillo, pese a lo cual he usado con profusión enlaces de referencia a la misma.

Pues bien: admito mi error, estaba equivocado. Una cosa es enlazar con el DRAE o con el origen de una noticia o texto, y otra es documentar una publicación sirviéndose de la Wikipedia, que desde hoy denominaré Kakapedia y que juro solemnemente no volveré a utilizar jamás como referencia.

Y no es sólo por los contenidos, que hay motivos sobrados aunque no pienso perder el tiempo en demostrarlo. Es por la "filosofía", la "política" y las "personas" que se parapetan tras ella. Creedme, los diagnósticos más benevolentes podrían ser considerados como injurias por un tribunal poco avisado. Lo resumiré un poco para reducirlo a su esencia: la Kakapedia está en manos de una banda de censores iluminados. Con su pan se la coman...

Las cuatro gracias de la vulgarización (y IV)

Completemos el póker de ases de la vulgarización en nuestro país: Ya tenemos los ases de la Filosofía, la Ciencia y la Paraciencia; nos queda el de la Salud.

Pero las circunstancias son perversas y no existe ahora un personaje sobresaliente en tal nicho mediático. Por eso se reparte este último galardón en varios accésit.

Hay un pediatra que prescribe métodos de maltrato infantil; un psicopedagogo que pasa consulta en un suplemento femenino; una psicóloga conductista camuflada especialista en adiestramiento Rotenmeyer; un psiquiatra forense que no tiene remilgos en confraternizar con magufos y marujas y un expolicía que anima a las mujeres con obesidad mórbida con compasivos y cariñosos apelativos como "zampabollos".

Tenemos cuatro reyes y una reina para compartir provisionalmente el podio de campeones.

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