Memética

Sobre memes, memeces y memos

La Mezquita de Córdoba

He recibido una petición por correo electrónico. Se trata de "salvar la Mezquita de Córdoba", que por lo visto, "está en peligro" porque alguien la llama "Catedral". Por lo que dicen, tal petición está respaldada por "personalidades", algunas "internacionales". Gran empaque. Y claro, hay que pedirle a la Junta de Andalucía que, "en nombre de la multiculturalidad", "proteja este tesoro de todos" y "reclame la titularidad" para "mantener la Mequita tal y como la conocemos".
Hay que comprenderlo. Tienen que intentarlo. Es una especie de "phising". Estadísticamente se demuestra que siempre se puede contar con una reserva selecta que secundará cualquier petición por absurda que sea. Dejo a la discreción del lector la calificación de tal reserva, aunque sólo caben tres alternativas. Probablemente en combinación.
Vaya por delante que soy ateo. No fundamentalista, porque quien cree tener razón no debería necesitar, para que se imponga su punto de vista, otra cosa que la fuerza de sus argumentos. Desde esta posición, veo claramente que la expropiación de la iglesia por parte de la Junta de Andalucía sería un error histórico, una injusticia colosal y un abuso escandaloso. Los argumentos que se esgrimen para respaldar la iniciativa apestan a ideología de cartón piedra, a caverna de guardarropía y a impostura.
 

Pintado con los dedos

Sigue el fin de la fiesta.

Google y los parásitos

Contra la estupidez...

Admito que mi fuente es Asimov, no Shakespeare, pero siempre me ha calado la cita: "Contra la estupidez, incluso los propios dioses luchan en vano".

Me he decidio a hablar un poco sobre el asunto. En otra página. Como puede interesar a los lectores de ésta (que creo que son tres, Google, Yahoo y Bing), lo enlazo desde aquí antes de que me detengan.

Está en la página de la AVE (Asamblea de Votación Electrónica)

Vulgarización plus

Para la baraja, bastan cuatro palos. Para el Apocalipsis, llegan cuatro jinetes. Para la vulgarización, contaba con cuatro categorías: filosofía, ciencia, paraciencia y medicina (o salud). Había galardonado a tres: Eduardo Punset, Antonio Marina e Iker Jiménez. Tenía dudas con la cuarta categoría, aunque Eduardo Estivill acaparaba muchas nominaciones.

Algún deslenguado sostiene que en este país no cabe un tonto más. Se equivoca. La capacidad de nuestro país para la estulticia es inconmensurable. Los necios, como setas tras la llovizna, no pierden ocasión de asomar entre la maleza. Tengo pruebas: encienda la televisión.

Durante un tiempo me desentendí de la empresa, pero algo me ha provocado: se ha publicado recientemente un libro que se propaga como sólo los tóxicos pueden. Se titula "Todos los niños pueden ser Einstein". No sé quién es responsable de un título tan infortunado, pero lo que proclama no es cierto. Es, además, peligroso. Muy peligroso. Quien enuncia no es, evidentemente, Einstein. Se puede presumir sin riesgo alguno que no tiene la menor idea de lo que significa ser Einstein. Es, por tanto, un charlatán, un fraude. Y lo proclama en el título. No hace falta más, ni siquiera abrir el libro. Porque el concepto es muy peligroso. Los conceptos del estilo "Tuyo es el control, tómalo, es muy fácil" son más peligrosos que el tabaco. Excepto, tal vez, para el autor del libro que, con la joya de país que tenemos, probablemente acabe haciéndose rico.
 

Otra vuelta a la ley Sinde

Publican en la Voz de Galicia un artículo de opinión titulado "La legítima defensa de la propiedad intelectual", que empieza diciendo: "Robar es un delito y en consecuencia ha de prohibirse y sancionarse. Esto es así en cualquier lugar del mundo e independientemente de la naturaleza del objeto sustraído, así que la polémica suscitada en torno a la denominada ley Sinde es esencialmente infundada." Es muy difícil condensar tanta sabiduría en tan pocas palabras. La simplicidad misma. Insuperable. O sea, es fácil desmontar toda esta cháchara palabra a palabra, pero voy a centrarme en la maravillosa frase "independientemente de la naturaleza del objeto sustraído". Tratamos con una categoría mística de objetos sustraibles, porque comprende los objetos inmateriales consistentes en una ordenación de bits sobre un soporte óptico o magnético. No los bits, ni el soporte, al que se aplica preventivamente un canon, no vaya a ser. Debe ser la ordenación: Tu vas colocando los bits uno sí, otro no, otro sí y a medida que los vas poniendo en su orden desaparecen sustraídos del gran monto de bits ordenados y almacenados en las mazmorras de los dragones de las torres del anillo de las habichuelas, y el gran ogro se queda sin ¿qué?… Pero no deber ser eso, porque les cambias el orden a los bits (es decir, recodificas) y sigue siendo el mismo objeto sustraible. Tampoco es la cantidad, porque si eliminas la mitad o más de esos bits (comprimes) y sigue siendo el mismo objeto sustraible. Pero lo mejor no es que el objeto se sustraiga instantáneamente a distancia, es decir, por teleportación. Lo mejor es que otro delincuente puede, en otra parte de espacio-tiempo, volver a sustraer el objeto sustraído del mismo gran almacén cósmico. Pasmoso concepto. La experiencia del recuento de almacén y la valoración de los robos debe ser la repera.

Carta abierta a dios

Soy ateo no practicante, pero por si acaso te lo digo: miles de años, al menos un mesías, docenas de profetas, papas y vírgenes, cientos de santos, miles de beatos y mártires, millones de fieles... Y tú, y tu divina providencia, no habéis conseguido hacer un mundo mejor, una sociedad más libre y más justa... Es decepcionante.

Con tu divina omnisciencia (esto significa que te lo sabes todo), no has encontrado la manera. Y ha tenido que venir Zapatero, y su ministra Pajín, a explicarte lo que debiste haber hecho desde el principio. Nada de mandamientos, pecados y castigos eternos. No señor. Es todo de una sencillez tan  pasmosa, que sólo alguien que pueda mirar a la sencillez cara a cara podría haberlo pergeñado.

Y ahí está, en trámites. Una ley "para construir una sociedad que no humille a nadie y que no permita que nadie sea humillado". No está aún muy claro si la construcción se va a hacer desde la base, tras previa demolición, o se va a montar un andamiaje para llevar a cabo una reforma en profundidad. Pero ahí, ahí se va a corregir por fin la raíz de todos los males, que es la desigualdáz.

Porque tú no has comprendido bien lo de la diversidáz, que una cosa es una cierta variedáz de buen rollito y otra la desigualdáz. Porque aquí, en nuestra maravillosa sociedáz del futuro galáctico, vamos a ser todos iguales por decreto. Y al que no quiera, sanción administrativa, que los jueces son unos lentos. Que lo tienen bien planeado, que se de buena tinta que tienen una maqueta con playmóbiles y barriguitas muy avanzada.

Así que, a ver si te pones al día, que eres un antiguo y no sabes nada de ingeniería moderna.

Yo también he firmado

En "El Manfiesto.com", un periódico políticamente incorrecto, se publica "Contra la quema de libros. Manifiesto por Fernando Sánchez Dragó". Esta iniciativa me sugiere algunas reflexiones:

  • En la lista de firmantes más destacados aparecen 31 firmas pero solo 7 son de mujeres. Este flagrante incumplimiento de la paridad ¿a qué obedece? ¿A que no firman mujeres? ¿A que firman mujeres pero no son "destacadas"? ¿O existe un problema de perspectiva, acaso de distancia, en la "femineidad"? ¿Estamos ante un problema "sistémico"? Y ¿cuánta distancia media entre la masculinidad y el machismo?
  • ¿Dónde está el enlace que permite ver la lista completa de firmantes? Su ausencia es, cuando menos, contradictoria.
  • ¿Por qué los firmantes autorizan, por defecto, la recepción de publicidad? ¿Tiene esto algo que ver con la anterior contradicción?
  • Hay una clamorosa ausencia de comentarios. Al detenerse en el detalle se constata que debes registrarte para hacerlo. Si por firmar quieren enviarte publicidad... ¿Para registrarse habrá que firmar con sangre?
  • ¿No hay comentarios porque nada hay que comentar o porque no hay comentadores?

En cualquier caso la iniciativa es la iniciativa y, como "Hay momentos en que hace falta mojarse", y además no puedo estar más de acuerdo en el fondo, yo también he firmado.


En contraste, no se oye a los neciócritas pronunciarse sobre el "artístico" largometraje "A serbian film", que «ha recibido un Premio Especial del Público en este certamen por "convertirse sin ser proyectada en símbolo de la libertad de expresión", según han informado sus organizadores», todo lo cual colinda una aberración infame. ¿Dónde está ese "público"? ¿Quiénes son? A ver, nombres y apellidos... ¿Qué clase de "libertad de expresión" es ésa? ¿Quiéne son los "organizadores"? Lo único que sabemos es que la organización corre a cargo de Donostia Kultura, un Organismo Autónomo del Ayuntamiento de Donostia-San Sebastián (Patronato Municipal de Cultura). Resulta cuando menos jocundo que se "simbolice" la libertad de expresión anónima desde el anonimato en tales y precisas circunstancias. Para sentirse orgulloso.

El Imperio de Puro Mamoneo

Power-imbalanceSe ha emprendido una campaña mediática y política contra Arturo Pérez-Reverte. Dice fundamentarse en sus declaraciones sobre Moratinos. Y eso que no son más que unas benevolentes calificaciones sobre su incapacidad para "saber estar".
Podía haberse regodeado en su vergonzosa ineptitud como ministro de exteriores. Claro que eso ya no sería un tweet, sino un artículo como poco. Porque un individuo que durante seis años ha avergonzado a España y a todos los españoles, también a aquéllos que no lo han comprendido ni se han enterado, ante todo el mundo, incluidos casi todos los dictadorzuelos protocerebrados, merece algo más que suaves palabras.
Y nadie dice nada de las declaraciones de Zoe Valdés. Puede ser que hayan pasado desapercibidas. Pues aquí están, en La Voz de Galicia o en La Vanguardia, por poner. Zoe no se corta un pelo y nadie se atreve a decirle ni mú. No como a Pérez-Reverte, que puede "sentirse" orgulloso (y derramar alguna lagrimilla) por haber desbancado a la pulsera magnética como detector de imbéciles. Muy oportuno, ahora que a la Pajín le piden que la prohíba.

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