El descenso del barón

Sobre la salvación

- Maestro, ¿Qué es lo mejor que habéis hecho?
- Cuando tuve ocasión de salvar el mundo, resistir la diabólica tentación.

Peor que la corrupción

Cuando en Mayo de 2011 nos presentamos con La AVE a las elecciones municipales, centramos nuestro programa en la idea de que el déficit democrático y la corrupción se realimentan en un paradigmático círculo vicioso. Planteamos que la primera medida consistiría en comprender y asumir que la corrupción es una característica sistémica inevitable. Así, en vez de buscar suprimirla, la mejor estrategia recomendaría intentar reducirla hasta niveles tolerables. Para conseguirlo, la solución sería más democracia, incrementando la participación ciudadana en las decisiones de gobierno.

Bonito plan, si la realidad no se empeñase en desbaratarlo. Tres años y dos elecciones han bastado para demostrar su imposibilidad por dos razones elementales:

  1. No se le puede pedir a un sistema corrupto que emprenda acciones correctoras en contra de sus intereses. Haría falta una presión incorruptible e independiente que no parece fácil conjurar.
  2. Alternativamente se demuestra que una mayor participación ciudadana no conduce a una mayor racionalidad en la toma de decisiones. A lo que conduce es a una mayor visceralidad en la reacción ciudadana, porque es más fácil indignarse que pensar; actuar que razonar.

Pero lo peor no es que la terapia propuesta no pueda funcionar, lo peor es que el diagnóstico es erróneo. El primer problema de la democracia, como de la vida misma, no es la corrupción, algo que podríamos considerar un desorden en la consecución del propio provecho del que nadie está completamente libre y donde las diferencias críticas están en las magnitudes y dimensiones.

Lo peor es, hoy lo veo claro, la traición. La quiebra de la lealtad puede ser más o menos comprensible, pero siempre es imperdonable. El abuso de confianza es, a diferencia de la corrupción, una afrenta personal. Y precisamente por eso en nuestras manos está la posibilidad y la obligación de penalizarla. Especialmente en el caso de que se aprecie alevosía.
 

Sobre el alcohol

- Maestro, he bebido para olvidar.
- Habrás comprobado que no sirve.
- Como que la lluvia moja...

Sobre la autoprotección

- Maestro, ¿qué opina de que alguien se proteja cosificando a los demás?
- Que es muy triste porque, al cosificar al otro, se cosifica a sí mismo.

Por escrito gallina una

Con lo que pasa es nosotras exaltante. Rápidamente del posesionadas mundo estamos hurra. Era un inofensivo aparentemente cohete lanzado Cañaveral americanos Cabo por los desde. Razones se desconocidas por órbita de la desvió y probablemente algo al rozar invisible la tierra devolvió a. Cresta nos cayó en la paf, y mutación golpe entramos de. Rápidamente la multiplicar aprendiendo de tabla estamos, dotadas muy literatura para la somos de historia, química menos un poco, desastre ahora hasta deportes, no importa pero: de será gallinas cosmos el, carajo qué.

La vuelta al día en ochenta mundos

Sobre el dolor

¿Qué ha sucedido? No lo sabe, no podrá saber nunca cuál es el destino o la mano que lo ha decidido todo, ni cuándo fue. Sólo percibe eternidad, y que todo lo que vivía ha desaparecido hace tanto tiempo que hasta el tiempo está inmóvil. Desaparecido, todo ha desaparecido. Los siglos y los milenios han desaparecido, y todo se ha convertido en cenizas bajo las estrellas muertas en la oscuridad total, absoluta y helada. Sólo se ha salvado él y su dolor trivial frente al cosmos.
Sólo él... sin embargo, a medida que la energía implacable que le empuja se hace aún más intensa, percibe de manera vaga una especie de presencia; una inquietud incorpórea en el polvo que le envuelve le dice que está acompañado, aunque es apenas una onda en la fantasmal película de vida muerta que le rodea por todas partes. Una onda inaprensible, aislada en la soledad infinita... Trata de establecer contacto y le asalta un nuevo terror. ¿Sufren también los otros? ¿Era realmente el dolor la sensación más fuerte que experimentábamos en vida, hasta el punto de que ha sido capaz de mantener su llama a través de la muerte? ¿Qué ha pasado con el amor, con la alegría?... No hay nada de eso aquí.

El humo de su cuerpo se elevó para siempre

La vida según Carroll

El último nivel de metáfora en los libros de Alicia es éste: que la vida, vista racionalmente y sin ilusión, aparece como un cuento carente de sentido relatado por un matemático idiota.

El valor del tiempo

- Algunos dicen, Maestro, que nacemos todos iguales.
- Lo único valioso que nos da la vida es tiempo, pero no todos tenemos la misma posibilidad, juicio y voluntad de elegir con quién compartirlo.

Sobre el camino

Cualquier cosa es un camino entre cantidades de caminos. Por eso debes tener siempre presente que un camino es sólo un camino; si sientes que no deberías seguirlo, no debes seguir en él bajo ninguna condición. Para tener esa claridad debes llevar una vida disciplinada. Sólo entonces sabrás que un camino es nada más un camino, y no hay afrenta, ni para ti ni para otros, en dejarlo si eso es lo que tu corazón te dice. Pero tu decisión de seguir en el camino o de dejarlo debe estar libre de miedo y de ambición. Te prevengo. Mira cada camino de cerca y con intención. Pruébalo tantas veces como consideres necesario. Luego hazte a ti mismo, y a ti solo, una pregunta. Es una pregunta que sólo se hace un hombre muy viejo. Mi benefactor me habló de ella una vez cuando yo era joven, y mi sangre era demasiado vigorosa para que yo la entendiera, Ahora sí la entiendo. Te diré cuál es: ¿tiene corazón este camino? Todos los caminos son lo mismo: no llevan a ninguna parte. Son caminos que van por el matorral. Puedo decir que en mi propia vida he recorrido caminos largos, largos, pero no estoy en ninguna parte. Ahora tiene sentido la pregunta de mi benefactor, ¿Tiene corazón este camino? Si tiene, el camino es bueno; si no, de nada sirve. Ningún camino lleva a ninguna parte, pero uno tiene corazón y el otro no. Uno hace gozoso el viaje; mientras lo sigas, eres uno con él. El otro te hará maldecir tu vida. Uno te hace fuerte; el otro te debilita.

Las enseñanzas de Don Juan

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