¡Ah! Pero... ¿podemos?

Se me ocurre que la cita de "El sentido de la vida" puede ajustar el sentimiento derivado de la cognición que me provoca la presunta o viral efervescencia de un fenómeno planamente populista. Como Pedro J., me he resistido a tratar el asunto. No, no era por no darle publicidad, sé que esta página no la visita ni el Tato. Es más bien un problema de insoportable trivialidad. Creo que el fenómeno tendrá un corto recorrido por insustancial e incoherente. Su trayectoria depende exclusivamente de sus seguidores, no de sus promotores. Sólo queda por determinar el tiempo que defraudarán a la razón ese puñado de ingenuos.

En ente sentido, y para ser misericordioso, me atrevo a recomendar la lectura de la deposición que Pedro J. titula «El bueno de Jean Paul Iglesias» y que desarrolla con su característico estilo suavemente sofronizante.